Equinoccio de primavera
Un espacio para el florecimiento
El 20 de marzo nos reunimos para vivir Equinoccio de primavera: una experiencia creada para acompañar el inicio natural de un nuevo ciclo.
El equinoccio marca un momento de equilibrio en la naturaleza. Un punto en el que la energía comienza a moverse y aquello que estuvo en pausa empieza a despertar. Desde ahí nació esta experiencia: no para forzar cambios ni exigir resultados, sino para crear un espacio donde lo nuevo pudiera comenzar a crecer a su propio ritmo.
Desde la llegada, la armonización energética dio apertura a un espacio de presencia y calma. A través de respiraciones y movimientos suaves, el cuerpo empezó a despertar poco a poco, preparándose para habitar el momento con mayor conciencia.
El corazón de la experiencia fue un gesto simple pero significativo: sembrar una intención. Cada persona recibió una maceta y una planta, y a través de una meditación guiada, llevó su atención hacia aquello que deseaba cultivar en este nuevo ciclo. No como una meta rígida, sino como una semilla que, con tiempo y cuidado, puede florecer.
Después, la sonoterapia con cuencos y gong permitió integrar la experiencia en el cuerpo. El sonido acompañó este proceso de siembra interna, generando un espacio de quietud donde la intención pudo asentarse con más claridad.
El cierre se dio en un círculo de palabra, donde cada persona pudo compartir o simplemente sostener en silencio lo vivido.
Lo que se vivió fue un momento de conexión con el ritmo natural de la vida: entender que no todo se acelera, que no todo se fuerza. Que también podemos crecer como crece la naturaleza, con paciencia, con presencia y con confianza en el proceso.
Equinoccio de primavera fue una invitación a sembrar desde adentro y permitir que, poco a poco, lo nuevo encuentre su forma de florecer.
Si te gustaría vivir una experiencia como esta, mantente pendiente de nuestras próximas experiencias.








