Una experiencia para honrar el año que termina y abrir el corazón al ciclo que inicia
El 7 de diciembre nos reunimos para vivir Gracias 25, te recibo 2026, una experiencia creada para cerrar el año desde el agradecimiento y la conciencia. Fue nuestro primer encuentro en la mañana, acompañado por la luz del día, lo que marcó una energía distinta: más clara, más presente y abierta a lo que estaba por venir.
Agradecer no es mirar atrás con nostalgia, sino reconocer lo que nos formó y permitir que lo nuevo tenga su lugar. Desde esa intención nació este espacio: honrar lo vivido, agradecer incluso lo difícil y soltar con gratitud lo que ya cumplió su ciclo, para abrir el corazón al inicio de uno nuevo.
La experiencia comenzó con una armonización energética y ejercicios de respiración consciente con aromaterapia, preparando cuerpo y mente para el proceso. El sound healing, acompañado por gong y cuencos, sostuvo un estado profundo de presencia, creando un espacio contenido donde el sonido acompañaba el movimiento interno de cada persona.
El eje central fue una meditación guiada de agradecimiento, un recorrido consciente para reconocer todo lo que el año trajo: lo bueno, lo retador, lo que dolió y lo que enseñó. A través de un ejercicio de cierre, se hizo consciente que ese ciclo ya había terminado, permitiendo honrarlo sin cargarlo y preparar la energía para el siguiente.
El encuentro concluyó con un momento de integración y reflexión a través del mensaje del oráculo. El grupo se quedó en presencia, sintiendo cómo el agradecimiento suaviza, ordena y abre. Gracias 25, te recibo 2026 fue un recordatorio de que cerrar ciclos con conciencia no es despedirse del pasado, sino reconciliarse con él para avanzar con mayor claridad y ligereza.





